Carlos Guillermo Bonorino Udaondo

 
 
 
 

Nació en Buenos Aires el 4 de diciembre de 1884.

Era hijo de Isabel Udaondo Peña y de Carlos Silvestre Bonorino Frías.

Nieto materno de Guillermo Manuel de Udaondo Ortiz Basualdo y de Isabel Peña Zelaya. Nieto paterno de Hermenegildo Bonorino Barbachán y de Indalecia de Frías Molina.

Contrajo matrimonio en 1911 en Buenos Aires con María Teresa Peró Fernández, con quien tuvo cuatro hijos: Carlos José, María Teresa, María Cristina (madre del politólogo y periodista "tata" Yofre) y Luis Alejandro Bonorino Peró.

Se graduó de médico en 1908, con una tesis titulada: “Contribución al estudio de los pseudoreumatismos infecciosos. Reumatismo tuberculoso” Fue padrino de tesis el Profesor Roberto Wernicke, patólogo y clínico.

Como era usual en esa época, quienes tenían los recursos viajaban al extranjero para completar su formación médica inicial.

En su periplo por Europa tuvo contacto con renombrados investigadores, tales como el médico francés Georges Hayem, uno de los creadores de la hematología moderna; Émile Roux  médico  bacteriólogo francés, colaborador cercano de Louis Pasteur, figura destacada en la inmunología moderna por su desarrollo del suero antidiftérico, el primer tratamiento efectivo para esa enfermedad; el semiólogo francés J. Mathieu que describió una maniobra palpatoria del abdomen que aún perdura en nuestros días con su nombre; el médico alemán Ismar Isidor Boas que en 1886 fundó el primer policlínico para enfermedades gastrointestinales en Alemania y simultáneamente publicó un libro “Enfermedades del Intestino”, que fue el primer texto moderno y completo de Gastroenterología.

Es fácil imaginar el torbellino de ideas creativas con las que el recién graduado Bonorino Udaondo volvía al Plata.

A poco de regresar se dedicó de lleno a la actividad docente en la Primera Cátedra de Semiología a cargo del Profesor Gregorio Araoz Alfaro, en el Hospital de Clínicas de Buenos Aires. Fue ascendiendo en la carrera siendo nombrado sucesivamente Ayudante Asistente, Jefe de Trabajos Prácticos y Jefe de Clínica.

En 1913 fue designado profesor suplente de Semiología y Clínica Propedéutica (equivalente a la actual denominación de profesor adjunto) y llegó a profesor titular de la cátedra en 1928, cargo que ejerció hasta 1935.

En 1914 se fundó en Buenos Aires  la revista La Prensa Médica Argentina cuyos objetivos eran "contribuir principalmente a estimular la observación, la investigación y la difusión del conocimiento científico que se renueva cada día, a lo largo de toda la comunidad médica, y en segundo lugar, tender a prestigiar en el extranjero la ciencia médica nacional. Juntamente con  Luis Güemes, Gregorio Aráoz Alfaro,  Daniel J. Cranwell y Mariano R. Castex, el Dr. Bonorino Udaondo fue director de la nueva revista,  cargo que  ejerció hasta 1951, año de su fallecimiento.

En mayo de1927 como conclusión de una asamblea celebrada en la Asociación Médica Argentina, sobre la base en una sólida argumentación del Dr. Bonorino Udaondo, se decidió la fundación de la Sociedad de Gastroenterología con las adhesiones de personalidades médicas tales como Mariano Castex, Bernardo Houssay, Pedro Escudero y Arturo Zabala.

En 1930 fue condecorado por el Gobierno de Francia con el grado de Caballero de la Orden de la Legión de Honor.

En 1931 como representante del claustro de profesores fue electo decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y en  1941 fue nombrado Profesor Honorario de esa casa de altos estudios.

Numerosas instituciones del extranjero lo distinguieron con la designación de Profesor Honorario, tales como las universidades de Montevideo, Santiago de Chile, Sucre, Cochabamba y La Paz.  Fue Miembro Correspondiente de las Academias de Medicina de México, Río de Janeiro, Lima, Madrid y Roma. También fue miembro Honorario de Sociedades de Gastroenterología de París, Bruselas, Roma, Montevideo, Río de Janeiro, San Pablo, Santiago de Chile, México, Bogotá y Cuba.

El 10 de noviembre de 1927 Bonorino Udaondo asumió como miembro titular de la Academia Nacional de Medicina, para ocupar el sitial N° 12; en dos ocasiones, en los períodos 1932-1934 y 1948-1950, fue presidente de esa institución.

Presidió numerosas instituciones y reuniones: la Sociedad de Gastroenterología y de Nutrición de Buenos Aires de la que fue fundador el 10 de mayo de 1927 y de la filial argentina de la National Gastroenterological Association; y el Tercer Congreso Nacional de Medicina, en Buenos Aires en julio de 1926; más adelante la 1.ª Jornada Panamericana de Gastroenterología realizada en 1948 en Buenos Aires, así como de la 2.ª en San Pablo y Río de Janeiro (1950).

Formó parte del Consejo Directivo de la Asociación Argentina de Cultura Inglesa, del Instituto Cultural Belga-Argentino y Germano-Argentino.

Sus inquietudes por temas históricos lo hicieron formar parte como miembro Honorario de la Sociedad de Historia de la Medicina del Perú.

El Dr. Bonorino Udaondo fue un prolífico autor de tratados que señalan su derrotero en la Clínica Médica y en particular en la Gastroenterología.

Figuran entre sus numerosas publicaciones: Patología digestiva (1918); Tratado de Semiología y Clínica Propedéutica (en tres tomos, como colaborador del Profesor Gregorio Aráoz Alfaro, en 1928) y el Tratado de Patología Intestinal (en dos tomos, 1944-1945).

Junto a sus escritos llaman la atención su incansable accionar, por lo que con justicia se le reconoce el rol de fundador de la Escuela Argentina de Gastroenterología.

Dispensario Público Nacional.

Como complemento de la Sociedad de Gastroenterología dedicada a la consideración abstracta de temas médicos, el Dr. Bonorino Udaondo propició la creación de un centro de atención de pacientes ambulatorios, el Dispensario Público Nacional para Enfermedades del Aparato Digestivo, inaugurado el 1° de agosto de 1938, con el auspicio del Poder Ejecutivo Nacional, en una casona ubicada en la calle Tucumán 1978, de la Ciudad de Buenos Aires, cercana al Teatro Colon.

El Dispensario alcanzó gran prestigio por su caudal de trabajo, con nuevas técnicas de laboratorio, radiología y endoscopía, así como con disponibilidad de procedimientos terapéuticos complejos que hicieron que la institución fuera pionera y lugar de referencia en nuestro medio.

Además de sus tareas asistenciales en el Dispensario se desarrollaba una intensa actividad docente con el dictado de clases de perfeccionamiento para graduados.  Los enfermos con indicaciones quirúrgicas eran derivados al Hospital Rawson, a los doctores Enrique y Ricardo Finochietto, César Copello, Roberto Garriz y Emilio Etala y al Hospital Rivadavia, al Dr. Adrián Bengolea.

Desarrollo de la Medicina Argentina.

Después de la finalización de la Primera Guerra Mundial el ambiente médico en Buenos Aires estaba en activa evolución.

El Dr. Luis Agote logró con dificultad la difusión mundial de su procedimiento de transfusión de sangre, descrito en 1914. Si hubiera sido aceptado tempranamente seguramente muchos heridos de guerra hubieran tenido mejores evoluciones.

En 1919 se había fundada la Sociedad de Medicina Interna de Buenos Aires (SMIBA) con la misión de ser un puente entre los profesionales médicos y los avances científicos.

En 1930 inició sus actividades la Asociación Argentina de Cirugía (AAC), con el objetivo de agrupar a cirujanos para el desarrollo científico y profesional, creando espacios para la formación, investigación y actualización de la especialidad.

En 1937 se fundó la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC). Sus actividades científicas consistían en la presentación de trabajos y discusión de casos de pacientes.

Como culminación de muchos años de trabajo en el laboratorio, en 1947 el Prof. Dr. Bernardo Alberto Houssay recibió el Premio Nobel de Fisiología y Medicina por sus investigaciones y descubrimientos sobre el papel desempeñado por la hipófisis en la regulación de la glucemia.

En 1947 era presidente de la Nación el General Juan D. Perón y Ministro de Salud de la Nación el Dr. Ramón Carrillo; mediante un Decreto del Poder Ejecutivo, con considerandos sobre la cantidad y calidad de sus prestaciones, el Dispensario Público Nacional para Enfermedades del Aparato Digestivo fue elevado a la categoría de Instituto de Gastroenterología. En consecuencia se le cedió un edificio en Avenida Caseros 2061, que pertenecía al área de internación de pacientes tuberculosos y más tarde destinado a oficiales del Hospital Militar Central; en ese nuevo ámbito el Instituto contaría con el espacio y los materiales necesarios para ampliar sus servicios.

El Dr. Bonorino Udaondo fue nombrado Director del Instituto, cargo que ejerció sólo durante un año, por haber sido designado Director Nacional de Gastroenterología, rol que desempeñó hasta su fallecimiento; la dirección del Instituto quedó en manos del Dr. Manuel Casal.

El Dr. Bonorino Udaondo falleció el el día 15 de noviembre de 1951: la muerte lo sorprendió cuando preparaba su viaje para concurrir a un congreso en Méjico.

Su filosofía de vida puede resumirse con sus palabras al ser recibido como miembro de la Academia Nacional de Medicina: “El progreso incesante más que a genios descollantes que al pasar dejan un concepto magno, se debe al paciente investigador que en la clínica o el en laboratorio ha sorprendido un detalle aislado que al aplicarse adquiere un valor insospechado”.

En  1963 el Instituto de Gastroenterología administrado por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires alcanzó la categoría de Hospital de Gastroenterología, monovalente, con excelencia en la asistencia y la docencia, con publicaciones con aportes originales y trabajos de investigación, que lo ubican como un centro de referencia en todas las subespecialidades de la gastroenterología: endoscopía, hepatología, enfermedades inflamatorias intestinales, nutrición, cirugía, coloproctología, oncología y cuidados paliativos.

Hoy, por una decisión de justicia histórica del Ministerio de Salud Pública, el Hospital Nacional de Gastroenterología, lleva el nombre del Dr. Carlos Bonorino Udaondo.